Desde pequeña me ha obsesionado el hecho de estar delgada. Yo jamás he sido una niña gorda, al contrario, tenia un cuerpo muy bonito. Pero yo quería ser perfecta.
Todo empezó cuándo un chico que me gustaba se fué con otra. Ella no estaba más delgada que yo, al cotrario, estaba rellenita, pero comencé a pensar que yo no le gustaba por mi físico.
Empecé a deprimirme y a no querer salir de casa, hasta que decidí que lo que tenía que hacer era una dieta para adelgazar.
Cuando comencé la dieta la lleve a la perfección durante muchos meses, pero llego un momento en el que la ansiedad y deseo de comer me perseguían. Aguanté todo lo que pude, hasta que un día, estando sola en casa no pude resistir la tentación y me tomé un tazón de golden grahams. Me sentí tan culpable que no sabía que hacer y decidí ir al baño. Al principio no pude vomitar, como es lógico. Pero tal era mi empeño que hasta que no lo conseguí no me fui de allí. Una vez hecho me dije a mi misma ''no podías quedarte con esto dentro, pero no lo vuelvas a hacer. Una y no más''.
A partir de ahí, cada vez que perdía el control sobre mi dieta me iba al baño. Esto ocurría esporádicamente, digamos que una vez al mes.
Al cabo de un tiempo, la pérdida del control era más continua. Cada 2 semanas, cada semana, cada 3 dias, cada dia...hasta llegar al punto de hacerlo 3 veces diarias.
Todo esto ocurrió y fue empeorando a lo largo de un período de 4 años.
Tengo 20 años, y desde los 16 tengo bulimia. Comenzé a ir mal en los estudios, a no ir a clase para que la gente no me viese, a tener un único objetivo en la vida, ''estar delgada''. Esto era lo que me llevaría a conseguír todo lo qué me había propuesto(estudios,chicos etc..) si no estaba delgada no podría obtener ninguna de esas cosas qué tanto ansiaba. Para poder conseguirlas primero tenía que estar delgada. Mis padres nunca se habían percatado de lo qué me ocurría hasta hace 4 meses. Me pasaba los días en mi casa llorando, no comía con ellos y me iba mal en los estudios. Empezaron a pensar que era una vaga, que no quería estudiar y que todo me daba igual. Me agoviaban con broncas a diario qué me hundían más de lo que estaba. No soportaba que me hablasen de estudios, comida, ni que me preguntasen que había comido hoy . No comía con ellos...
Estoy en manos de psicólogos y médicos que me están ayudando a salir de esto. No es fácil, es mucho más dificil que estar en la enfermedad sin intentar salir de ella, pero hay que hacer un esfuerzo, no podemos seguir llorando cada día y matarnos léntamente, xq es lo qué estamos haciendo. Mucho ánimo que podeis con esto!
Si necesitais ayuda dejarme vuestros e-mails y os agregaré e intetaré ayudaros en lo que pueda. Un abrazo.
Shela
Fuerza Shela!